Hay películas que te dejan un algo..., que son eso, tus películas, solo tuyas, a ti te tocan, te dicen, son como personales, las tuyas, a mi el cine siempre me ha encantado y como todo el mundo hoy en día ya está uno un poco saturado, pero tengo las mías, esas que me encantan ver de vez en cuando, y no son las mejores, seguro, son las que a mi me enternecen o me levantan el ánimo, las que me hacen sentir, reir o llorar, y hay escenas..., las miradas de Anthony Hopkins y Enma Thomson en Lo que queda del día, un roce de manos en mi peli favorita Jane Eyre, una mano agarrada a la puerta de una coche no sabiendo si quedarse o marchar de Meryl Streep en Los puentes de Madison, el final del Príncipe de las Mareas, la escena de amigos de Habana Blues, la unión entre madre e hija de Mamma mía, la conversaciòn en la iglesia de El Hijo de la Novia de Ricardo Darín y otras mil mas... que me hacen olvidarme de mi realidad y soñar por un momento algo distinto, la magia del cine. Y qué decir de la música, como te toca el alma en tantas escenas, el séptimo arte capaz de elevarte y olvidarte por un hora y media de que eres un simple mortal con una simple vida y que eres capaz de tener mas sentimientos de los que parecen...